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Seguro de hogar e instalación fotovoltaica: qué comunicar a la aseguradora y qué coberturas pedir

Terminamos la instalación, la ponemos en marcha y empezamos a ver los primeros resultados en la factura. Y casi siempre se nos queda un trámite pendiente: avisar a la compañía del seguro de hogar.

No es un detalle menor. Hemos incorporado a la vivienda unos equipos que están a la intemperie, conectados al cuadro eléctrico y expuestos al granizo, al viento y a las sobretensiones. En Verde Solar lo incluimos en las recomendaciones de la puesta en marcha, junto con la documentación de la legalización.

¿El seguro de hogar cubre las placas solares?

Depende de la póliza, y esa es la respuesta honesta.

Muchas pólizas consideran la instalación fotovoltaica parte del continente, es decir, del edificio, cuando está fijada de forma permanente a la cubierta. Otras la tratan como un bien especial que hay que declarar de forma expresa. Y algunas la excluyen salvo que se contrate una garantía específica.

Por eso no existe una respuesta general válida para todas las compañías. Lo que sí podemos hacer es saber qué preguntar y pedir la respuesta por escrito.

Qué debemos comunicar a la aseguradora

Que la instalación existe y cuándo se puso en marcha

Parece obvio y es el paso que más se olvida. Una modificación relevante del riesgo asegurado debe comunicarse. Si no lo hacemos y ocurre un siniestro, la compañía puede discutir la cobertura.

El valor de los equipos

No hablamos de lo que pagamos por el conjunto del proyecto, sino del valor de los bienes que habría que reponer: módulos, estructura, inversor, protecciones y, si la hay, batería.

Si el capital asegurado de la vivienda no se actualiza, corremos el riesgo de quedarnos infraasegurados y de que una indemnización se reduzca de forma proporcional.

Si hay batería y dónde está instalada

Un sistema de almacenamiento cambia el planteamiento. Suele ser el equipo más caro del conjunto y su ubicación, en garaje, en cuarto técnico o en el exterior, influye en cómo lo valora la compañía.

Si la instalación está legalizada

Este punto es el que más problemas evita. Una instalación con su documentación en regla, su certificado de instalación eléctrica y su registro de autoconsumo tiene una posición muy distinta ante un siniestro que una instalación sin papeles.

El marco de referencia es el Real Decreto 244/2019, que regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo. Si aún tenemos el expediente a medias, la legalización y el asesoramiento son parte del servicio que prestamos.

Quién ha ejecutado la instalación

Algunas compañías preguntan por la empresa instaladora y por su condición de empresa habilitada. Conviene tener el dato a mano antes de la llamada.

Qué coberturas conviene revisar

Fenómenos meteorológicos

Granizo, viento fuerte y lluvia son los riesgos más habituales para una cubierta. Merece la pena mirar dos cosas: si la garantía cubre de forma expresa los módulos y a partir de qué velocidad de viento o de qué tamaño de granizo se activa.

Conviene saber además que los daños producidos por fenómenos calificados como extraordinarios, como una inundación o un terremoto, se canalizan a través del Consorcio de Compensación de Seguros, no directamente por la póliza.

Daños eléctricos y sobretensiones

Es la cobertura que más veces se queda corta. Una sobretensión puede dañar el inversor, que es el equipo con más electrónica de toda la instalación y el que más caro sale de sustituir.

Revisemos si la garantía de daños eléctricos incluye de forma explícita los equipos de la instalación fotovoltaica y con qué límite por siniestro.

Robo y actos vandálicos

Es un riesgo menor en cubierta de vivienda y bastante mayor en instalaciones sobre suelo, naves aisladas y explotaciones agrícolas, donde además el acceso es más sencillo.

Responsabilidad civil

Si un módulo o parte de la estructura se desprende y causa daños a un tercero, entra en juego la responsabilidad civil de la póliza. Casi todas la incluyen, pero conviene comprobar que no excluye la instalación fotovoltaica.

Pérdida de producción

Algunas compañías ofrecen una garantía que compensa la energía que dejamos de producir mientras el equipo está averiado. Tiene sentido sobre todo en instalaciones de empresa, donde una parada prolongada afecta a la actividad.

Qué no cubre un seguro de hogar

Conviene tenerlo claro para no llevarnos una sorpresa:

  • El desgaste y la degradación normal de los módulos. Eso corresponde a la garantía del fabricante.
  • Los defectos de fabricación. También son cosa del fabricante.
  • Los fallos derivados de un montaje incorrecto. Corresponden a la empresa instaladora.
  • La falta de mantenimiento. Si el siniestro se produce sobre una instalación abandonada, la compañía puede rechazarlo.

Por eso el seguro no sustituye al mantenimiento, del mismo modo que el mantenimiento no sustituye al seguro. Son dos cosas distintas y complementarias.

Comunidades de vecinos y negocios

En una comunidad con autoconsumo compartido, la instalación suele ir en la póliza de la comunidad, no en la de cada vivienda. Hay que revisar que el seguro comunitario recoja el nuevo elemento y su valor, y dejar claro quién asume la responsabilidad civil.

En naves, talleres y explotaciones agrícolas el seguro de hogar no aplica: la instalación entra en la póliza multirriesgo del negocio, donde la cobertura de pérdida de beneficios cobra bastante más peso.

Documentación que conviene tener guardada

Con esto resolvemos casi cualquier trámite o siniestro sin buscar papeles a última hora:

  • Memoria técnica o proyecto de la instalación.
  • Certificado de instalación eléctrica.
  • Marca, modelo y número de serie de módulos, inversor y batería.
  • Factura de la instalación.
  • Documentación del registro de autoconsumo.
  • Fotografías de la cubierta después del montaje.

Ese último punto se subestima mucho. Unas fotos del día de la puesta en marcha son la forma más sencilla de acreditar el estado original de la cubierta si algún día hay que reclamar.

Un trámite corto que evita un disgusto largo

Comunicar la instalación al seguro y revisar cuatro garantías es cuestión de una llamada y un correo. El coste de no hacerlo solo aparece el día que hay un siniestro, y para entonces ya no queda margen de maniobra.

En Verde Solar acompañamos la puesta en marcha con la documentación completa de la instalación precisamente para que este paso sea sencillo. Si tenemos dudas sobre qué equipos declarar o qué valor asignarles, podemos revisarlo juntos.